Botswana

Navegar por el delta del río Okavango, descubrir los misterios del desierto del Kalahari, ir de safari por sus parques nacionales y contemplar los animales en libertad… ¡Botsuana es un destino increíble para disfrutar de una luna de miel de ensueño! 

Delta del Okavango

El río Okavango es, sin duda, uno de los ecosistemas más bellos del planeta y un auténtico capricho de la naturaleza, ya que nunca encuentra el mar, sino que se "pierde" en un laberinto de islas, canales y lagunas. De gran belleza y lleno de preciosos nenúfares, su delta es además el hogar de numerosas especies animales, como aves, elefantes, hipopótamos, jirafas, antílopes... ¡Os enamorará por completo! Podréis recorrerlo en avioneta o navegando entre sus canales en mokoro, una canoa tradicional del país. Cualquiera de estas opciones os ofrecerá asimismo la oportunidad de visitar alguna de sus islas y de ver de cerca los animales que en ellas habitan. Desde el delta podréis contemplar asimismo una de las mejores puestas de sol del mundo. ¡increíble! 

Moremi y Chobe

Los Parques Nacionales de Moremi y Chobe albergan la mayor concentración de manadas de elefantes del continente y del mundo, así como una gran variedad de fauna: leones, leopardos, cebras, impalas, ñus, búfalos... En sus bellos paisajes podréis hacer safaris fotográficos inolvidables, cruzando en jeep sus grandes extensiones, y disfrutando de la vida salvaje en estado puro. Si os va la aventura, también tenéis la opción de dormir en un campamento móvil, disfrutando así más de este increíble lugar. 

Kalahari

El desierto del Kalahari –que además de por Botsuana también se extiende por Namibia y Sudáfrica– es misterioso y mágico. En él habitan leones de melena negra, antílopes y elefantes, así como muchas más especies, entre las que se encuentran los flamencos ─especialmente en época migratoria─. Si decidís visitarlo, encontraréis bellos valles fluviales, bosques y una de las noches más estrelladas de África. Y si sois aventureros, no os perdáis un encuentro con los bosquimanos, aborígenes de Botsuana, que decoraron con pinturas rupestres las Tsodilo Hills, un grupo de colinas sagradas que os deslumbrará.  

Y aún mas...

Vuestra luna de miel es irrepetible. Así que en Botsuana no podéis dejar de disfrutar de un viaje en avioneta para descubrir sus increíbles llanuras a vista de pájaro ni la majestuosidad de sus manadas de animales. Tampoco dejéis pasar la ocasión de alojaros en algún lodge (cabañas o refugios) de lujo ni de pasar una noche bajo las estrellas en una jaima en el Parque Nacional de Makgadikgadi (una de las salinas más grandes del mundo).